La semana pasada tuve la oportunidad de pasar un fin de semana en la ciudad de Bath. Con un poco de suerte, el año que viene estaré estudiando en la Universidad de Bath, y fui, para visitar la ciudad y la universidad.
La ciudad en cuestión se encuentra en el sudoeste de Inglaterra, practicamente hace frontera con Gales. Una preciosa ciudad en la que vale la pena pasar 2 o 3 dias. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1987, gracias a los famosos baños romanos por los que recibe su nombre (‘baño’, en inglés). Sin embargo, esos baños romanos (ahora convertidos en balneario), tienen unos precios vergonzosos, con lo cual ni me planteé visitarlos. En cambio, hay otras 3 joyitas de la ciudad que sí que valen la pena.

1. Mr. B’s Emporium of Reading Delights
Se trata de una libreria independiente. Bastante grande (imperdible el sótano, lleno de geniales libros) y variada, la llevan 4 jóvenes y un perro. Es increiblemente tranquila y acogedora, al igual que sus dueños. De hecho, es perfecta para refugiarse de la constante lluvia tipica de Inglaterra. Hay que tener cuidado porque si no, acabas comprando 20 libros cada vez que entras. Vale la pena. Y además, si piensas hacer un viaje a Praga dentro de poco tiempo, comprate ahi una guia de la ciudad de Lonely Planet o alguna otra editorial. Por que? Pues porque los dueños de la libreria vivieron en Praga durante 4 años, y tienen una hoja llena de consejos sobre la ciudad, que dan de forma gratuita a todos los que compran una guia de Praga.
La libreria recibió el premio a la Libreria Independiente del año 2008, y ciertamente se lo merece. No os perdáis su pagina web
2. The Walrus and the Carpenter
Este curioso nombre (La morsa y el carpintero) pertenece a un bar/restaurante, y se debe al poema de Lewis Carroll del mismo nombre. La comida del sitio no es la mejor del mundo (en Inglaterra es dificil encontrar comida buena, siendo sinceros). Sin embargo, es comida moderna y abundante, sobre todo para gente joven. Las hamburguesas, la verdad, estan buenisimas. Las bebidas son mucho mas variadas y parece que son la especialidad del bar.
Este restaurante es diferente. Los clientes se dividen en 4 habitaciones. En cada habitacion hay 2 o 3 mesas, es las que comen 4 personas como maximo. Esto te da una sensacion de intimidad muy agradable. La musica es, en general, muy buena y suave. Las paredes están todas decoradas con pósters y anuncios de obras de teatro y conciertos, y vale la pena leer la carta detenidamente, ya que describe todos los cócteles en tono de humor. Para acabar de enamorarme, justo en la entrada del restaurante hay un póster de Dios. Que puedo decir? Este restaurante tambien tiene pagina web. Por cierto! Si os queda sitio para el postre, las tartas de chocolate y la clasica ‘cheesecake’ (tarta de queso) son impresionantes.
3. Paseo tranquilo por Bath
Como veis por el titulo, esto no es ningun restaurante ni ninguna tienda. Aunque quizás Bath no tenga ningún monumento preciosista, ni ninguna vista maravillosa, es una ciudad muy bonita en si. Al ser pequeña, se puede recorrer de norte a sur en poco tiempo a pie. Segun dicen, hay zonas de Bath que recuerdan a Brujas (Bélgica), y otras más tipicamente inglesas. Las casas, casi todas del mismo bonito estilo, son muy acogedoras. Si tienes la suerte de no visitar la ciudad en verano, te librarás de los pesados turistas españoles, y disfrutarás de la ciudad en su maximo esplendor.